Anemia En Niños: Asistencia De Enfermeras

por | 17 agosto, 2017

Anemia

Lo Que Los Padres Deben Saber De La Anemia

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Fisiopatología

Anemia significa literalmente sin sangre; a veces la palabra se emplea en este sentido refiriéndose a distintos órganos corporales, como la anemia cerebral, estado en el cual el riego sanguíneo del cerebro disminuye. Mucho más comúnmente, la palabra “anemia” denota los estados en que la concentración de eritrocitos, de hemoglobina o de ambos en la sangre circulante es inferior a la normal. En general, en la anemia infantil el dato más importante es concentración de hemoglobina. 

Normalmente, la formación de eritrocitos y hemoglobina se equilibra con su destrucción. Cuando disminuye la producción o aumenta la destrucción, aparece anemia. Durante el crecimiento del niño, la formación también debe corresponder a las necesidades del cuerpo que aumenta de tamaño. Excepto en los casos en que pierde sangre por hemorragia, estos dos mecanismos son las causas fundamentales aisladas de anemia. Sin embargo, muchos veces se combinan ambos mecanismos, e incluso los tres si se incluye la pérdida de sangre, y no es fácil hacer una clasificación precisa de las anemias basándose en ello.

Explicaremos los mecanismos principales de la anemia, dando algunos ejemplos de enfermedades específicas en las cuales son la causa principal de la anemia resultante.

Síntomas 

  • Los síntomas de anemia son idénticos, sea cual sea la causa.
  • Las manifestaciones iniciales son lasitud, indiferencia y fatiga fácil.
  • Al aumentar la gravedad de la anemia, pueden presentarse palidez, debilidad, taquicardia y palpitaciones.
  • Es bastante sorprendente el buen estado en que puede mantenerse un niño con anemia crónica; los mecanismos que compensan el bajo nivel de hemoglobina suelen permitir una actividad bastante normal hasta que la concentración se reduce a un tercio de la cifra normal.
  • Sin embargo, si persiste este bajo nivel ocasiona indolencia mental, irritabilidad y aumento de volumen del corazón.
  • La anemia mortal resulta de la incapacidad del corazón de llevar a efecto su trabajo normal.

Tratamiento y Asistencia De Enfermera

  • El tratamiento de la anemia depende de la gravedad y de la causa en cada caso.
  • El método terapéutico patente y más aplicables es la transfusión de sangre; cuando la pérdida aguda de sangre o la anemia crónica grave han progresado hasta perjudicar la función cardíaca, la transfusión es imprescindible y a menudo salva la vida; también puede ser útil para suministrar otros elementos sanguíneos, aparte eritrocitos y hemoglobina, por ejemplo, factores de coagulación en la hemofilia y plaquetas en la púrpura.  
  • Incluso cuando la anemia es menos grave, la transfusión suele dar al niño sensación de bienestar, mejora el apetito y le permite mayor actividad.
  • En algunos tipos de anemia, es el único método aplicable para mejorar la insuficiencia de la médula ósea inactiva.
  • La anemia por ingreso insuficiente de hierro o pérdidas de las reservas corporales de este metal por hemorragia, exige aumentar la ingestión de hierro; así se suministran los elementos faltantes necesarios para elaborar hemoglobina, y también se estimula la actividad de la médula ósea.
  • El hierro puede darse por la boca de distintas maneras; entre los fármacos de uso común están el sulfato ferroso, el citrato férrico amoniacial y el gluconato ferroso.

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  • Sobre todo en los lactantes, conviene comenzar con dosis pequeñas y aumentarlas gradualmente hasta el nivel deseado, porque a veces se produce irritación del tubo digestivo, de donde pueden resultar náuseas y vómitos.
  • Al llegar a la dosis adecuada, las heces suelen tomar color verde oscuro o negro.
  • Ocasionalmente el hierro se administra por vía venosa. Aveces se añaden a este metal sales de cobre y de cobalto, para aumentar su facultad eritropoyética.
  • Algunos factores vitamínicos del complejo B, como ácido fólico, vitamina B12 e hígado o extracto hepático, son coadyuvantes indispensables para tratar algunas de las anemias asociadas con médula ósea megaloblástica.
  • En el escorbuto, al corregir la carencia por el tratamiento con vitamina C mejora rápidamente la anemia asociada.
  • La esplenectomía suele ser curativa en la ictericia hemolítica congénita; a veces se emplea con provecho en la talasanemia y en otras formas de anemia asociadas con gran aumento de volumen del bazo.

Asistencia De Enfermera

La atención de enfermería de un niño anémico se orientará hacia la conservación de una buena higiene general con objeto de crear resistencia hacia las infecciones intercurrentes. De las medidas necesarias, una en la que la enfermera encontrará especialmente necesario su ingenio consiste en hacer que el niño acepte la dieta (alimentos con abundancia de vitaminas, calorías y hierro). La anorexia es frecuente, y aunque muchos de estos niños están demasiado débiles para alimentarse solos, pueden resentirse por el hecho de depender de alguien que les ayude a hacerlo.

El auxilio sin intromisión de la enfermera, con una segunda cuchara, puede evitar las lesiones al orgullo haciendo que el niño piense que está controlando la situación.

Los niños con anemia se fatigan fácilmente. Deben permitirse actividades dentro de su capacidad, para sostener los empeños hacia la independencia, contrarrestar el aburrimiento y sostener la función intelectual y el interés en el medio.Por otra parte, la enfermera debe estar alerta para buscar signos de fatiga incipiente, de la índole de irritabilidad o hiperactividad, y encauzar el interés del niño a actividades más sedentarias, como rompecabezas o modelar con arcilla.

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Las transfusiones pueden se mucho más soportables si el niño comprende el propósito de las mismas. Puede estimularse el interés mostrándole un frotis sanguíneo en el microscopio y explicándole que la sangre que recibe le da capacidad para hacer cosas que otros niños pueden hacer. No es raro observar que un niño anémico se enfrenta con valor a las transfusiones cuando descubre que lo hace sentirse mejor y más fuerte. Dar aprobación cuando el niño es capaz de colaborar también aumenta su auto-estimación y la disposición para soportar los tratamientos.

Las molestias de la biometría hemática repetida pueden disminuirse si el técnico toma en cuenta la necesidad que tiene el pequeño de controlar determinados aspectos del procedimiento, de la índole de asear la zona de punción, y le brinda oportunidad de investigar y manejar el aparato.

En algunos casos de anemia, el estado del niños se torna agudo; en estas circunstancias, se necesita asistencia constante de enfermera para vigilar signos vitales e informar cualquier cambio del estado del pequeño. Deberá estimarse con frecuencia la presión arterial, y se tomarán precauciones para proteger al niño en caso de una convulsión. Si hay edema, el niño deberá pesarse cuidadosamente, al tiempo que se estiman con exactitud y se anotan ingreso y excreción. Para impedir la destrucción tisular, está indicada la asistencia minuciosa de la piel.

Si el pequeño presenta insuficiencia cardíaca, suele necesitarse oxigeno-terapia. Es indispensable la observación constante de frecuencia y profundidad de la respiración, y comprobar con breves intervalos para asegurar el funcionamiento adecuado del aparato.

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Si la enfermedad es crónica y se necesitan hospitalizaciones frecuentes, se facilitan los ingresos ulteriores si el niño siente seguridad al conocer que el personal hospitalario sabe sus necesidades e intereses individuales. Cuando un niño es saludado por enfermeras a quienes conoce, quizá disminuye la preocupación por la separación de los padres. Cabe tener dispuesto un juguete favorito, y en algunos casos puede permitirse que el niño elija la cama en que quiera estar. Animarlo a hacer los preparativos para el viaje al hospital puede producir satisfacciones que compensan, en parte, los aspectos molestos de la experiencia.

La enfermera también puede ser muy útil para los padres del niño de anemia crónica al ayudarlos a comprender, origen, carácter y tratamiento del padecimiento. También puede ayudarlos a planear formas de protegerlo contra infecciones respiratorias sin limitar de modo demasiado estricto sus actividades.

En colaboración con la nutricionista, puede ayudar a la madre a planear la dieta adecuada para las necesidades particulares y compatible con los recursos de la familia. Brindar apoyo a los padres por orientación previsora y haciéndoles ver que se comprenden sus preocupaciones y frustraciones en relación con la enfermedad crónica, son hechos por virtud de los cuales la enfermera ayuda al niño a disminuir la ansiedad que le imbuye la conducta de los padres.

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