Tipos De Anemia: Por Pérdida Sanguínea, Nutritivas, Por Deficiencia De Hierro, Por Infección…

por | 21 agosto, 2017

Tipos De Anemia

Anemia Por Pérdida Sanguínea

Cuando el cuerpo pierde súbitamente sangre, como en la epistaxis grave, una herida que sangra profusamente o una hemorragia gastrointestinal, la perturbación de la fisiología no sólo se refiere a la pérdida de los eritrocitos, sino además a la de plasma sanguíneo, con reducción del volumen de sangre circulante. Por ello, además del efecto de la anemia el niño puede sufrir choque.

Tratamiento y Causas 

El tratamiento consiste en la transfusión y, desde luego, en las medidas adecuadas para dominar la hemorragia.

Las causas comunes de hemorragia excesiva varían según la edad del niño. En el recién nacido, los factores etiológicos comunes son estos:

  • Ligadura mal hecha del cordón umbilical.
  • Lesión obstétrica por parto difícil y hemorragia copiosa en el tubo digestivo.
  • En el lactante, la hemorragia intestinal es más común.
  • En los niños mayorcitos, la pérdida de sangre suele resultar de accidentes traumáticos o de defectos en el mecanismo de coagulación de la sangre, como hemofilia o púrpura.

Cuando la hemorragia es de grado bajo, como en la colitis ulcerosa crónica o en los pólipos intestinales, no hay reducción del volumen sanguíneo y los síntomas provienen principalmente de la anemia resultante. El tratamiento se encamina a la causa subyacente, y puede incluir la transfusión como medida temporal de sostén.

Tipos de Anemia 

Tipos De Anemia

Tipos De Anemia

Anemias Nutritivas

Anemia Hipocrómica o Por Deficiencia De Hierro

La forma más común de anemia en el lactante se debe a que no hay en la dieta hierro suficiente para elaborar la hemoglobina que necesita durante el crecimiento. La anemia se caracteriza por producción relativamente normal de eritrocitos; éstos son de menor tamaño que el normal y la concentración de hemoglobina es muy deficiente, por lo cual pueden contener menos de la mitad de la cifra normal.

Este tipo de anemia se llama Hipocrómica o Microcítica. Ocurre entre los nueve meses y los dos años y medio de edad. Casi invariablemente el niño se ha aficionado excesivamente a la leche, ingiere uno o dos litros al día y rechaza casi todos los demás alimentos. Tipos de Anemia 

A pesar de la anemia bastante grave, la actividad se perjudica poco. De ordinario, el niño está pálido, irritable y rehusa persistentemente alimentos sólidos. Tipos de Anemia 

El tratamiento consiste en añadir un preparado de hierro a la ración láctea diaria. Esto suele producir rápida mejoría de la anemia y aumento del apetito para otros alimentos distintos de la leche, por lo cual gradualmente puede animarse al niño a ingerir una dieta mejor equilibrada desde el punto de vista nutritivo.   

Cabe esperar que los valores sanguíneos se normalicen en el plazo de cuatro a ochos semanas. Si la anemia es muy grave y hay insuficiencia circulatoria, o el pequeño sufre otra enfermedad, muchos son los casos en que puede ser necesario corregir la anemia rápidamente, valiéndose de la transfusión sanguínea.

Anemia Megaloblástica 

Durante la vida intrauterina, la médula ósea posee células muy grandes (megaloblastos), precursoras de los eritrocitos fetales. Normalmente estas células desaparecen de la médula ósea durante las últimas semanas de la vida intrauterina, y son substituidas por células menores de tipo semejante (eritroblastos), precursores del eritrocito adulto.

En ciertos estados clínicos, los megaloblastos pueden persistir en la médula ósea después del nacimiento, o reaparecen ulteriormente. Su presencia en la médula ósea sólo puede descubrirse mediante la aspiración de la misma, pero puede sospecharse si en la sangre circulante los hematíes son mayores de lo normal (macrocitos), o cuando la anemia se acompaña de gran disminución del número de eritrocitos en la sangre circulante, además de bajo nivel de hemoglobina.

En la anemia hipocrómica, explicada antes, cada glóbulo rojo posee una concentración normalmente baja de hemoglobina, pero el número de eritrocitos se acerca al normal. En la anemia megaloblástica está disminuido el número de hematíes, pero cada uno puede poseer una cantidad normal (anemia normocrómica) e incluso mayor (anemia hipercrómica) de hemoglobina, a causa de su gran volumen.

La aparición de la anemia megaloblástica puede ir precedida de distintos fenómenos clínicos; tienen en común que perturban el metabolismo normal del ácido fólico (factor citrovorum), de la piridoxina, de la vitamina B12 o de la vitamina C. Estas perturbaciones, a su vez, perjudican las síntesis de las nucleoproteínas necesarias para maduración de los eritrocitos.

Clínica-mente, los estados que pueden ocasionar anemia megaloblástica no son muy comunes, y entre ellos se cuentan:

  • Escorbuto
  • Carencia alimenticia de ácido fólico
  • Anemia perniciosa
  • Enfermedad celiaca y algunos tipos de enfermedad hepática

El tratamiento depende de las características del trastorno metabólico, pero en la mayor parte de los casos consiste en administrar extracto hepático, vitamina B12, ácido fólico o vitamina C.

Anemias Por Infección

En las infecciones agudas repetidas, o en las infecciones crónicas antiguas, suele observarse algo de anemia. En ocasiones participa la mayor destrucción de eritrocitos, pero el efecto más grave de las infecciones se refiere a los tejidos hematopoyéticos. Tipos de Anemia 

De ordinario, la elaboración de hemoglobina se retarda, lo que de manera secundaria disminuye la producción de hematíes. En otros casos también están dañados los tejidos hematopoyéticos; esto se llama hipoplasia cuando el decremento de la producción es parcial, y aplasia si es completo.

La hipoplasia puede durar más que la infección. En muchos casos, la hipoplasia no perturba la producción de glóbulos blancos, sino, que hay leucocito-sis. Algunas infecciones producen mengua de la elaboración de leucocitos y plaquetas.

La aplasia de los granulocitos (agranulocitosis) es hasta tal punto grave que probablemente conduzca a la muerte. En la mayor parte de infecciones, la anemia no es intensa ni grave.

Anemias De Tipo Hipoplástico

Bajo esta denominación se incluyen las formas de anemia en las cuales la anormalidad principal es la incapacidad de la médula ósea para elaborar eritrocitos y hemoglobina con ritmo que sostenga la concentración normal en la sangre circulante.

El diagnóstico de las anemias hipo-plásticas o aplásticas se funda en disminución de los eritrocitos circulantes y, en particular, en la falta de reticulocitos que no se corrige con los estimulantes corrientes de la médula ósea. La aspiración o la biopsia de médula ósea también muestran disminución notable de los precursores de eritrocitos. Tipos de Anemia 

Anemia En Los Prematuros

Al nacer, el niño prematuro suele tener valores medios normales de hemoglobina y eritrocitos; la reserva férrica procedente de la madre también es adecuada para su menor tamaño. Sin embargo, como crece muy rápidamente durante los primeros meses de la vida, y la dieta posee poco hierro, con frecuencia la médula ósea es incapaz de satisfacer la necesidad de nuevos eritrocitos, sobre todo la de hemoglobina adicional.

En consecuencia, hay disminución notable del número de eritrocitos y la concentración de hemoglobina; este fenómeno es semejante al que se observa en el niño nacido a término, pero más intenso. Cuando más pequeño es el prematuro, mayor tiende a ser la anemia durante estos primeros meses.

Se administra sistemáticamente hierro a los niños prematuros, para tratar de prevenir o disminuir la magnitud de la caída de la hemoglobina. No siempre tiene éxito este tratamiento; parece probado que el niño prematuro no es capaz de absorber y utilizar el hierro adecuadamente durante las u ocho primeras semanas de vida. De ordinario, puede permitirse que la hemoglobina descienda a valores muy bajos, inclusive de 6 a 8 g por 100 ml.

La anemia más grave puede exigir transfusión sanguínea. En el comercio hay preparados de hierro para uso intramuscular, que pueden administrarse precoz-mente a los niños prematuros. No se observa con frecuencia ninguna de las otras deficiencias minerales. La absorción imperfecta de calcio es parcialmente responsable del raquitismo, que se describe al tratar de la vitamina D.

Fármacos y Venenos

Gran número de substancias empleadas en el tratamiento en las enfermedades infantiles, o ingeridas accidentalmente por los niños, pueden perjudicar la producción de glóbulos rojos y hemoglobina en la médula ósea. Entre los agentes terapéuticos cuyo uso debe vigilarse por exámenes sanguíneos periódicos, están estos:

  • Tridiona
  • Cloromicetina
  • Arsfenaminas
  • Antagonistas del ácido fólico empleados para tratar la leucemia
  • Y mostazas nitrogenadas

Debe añadirse a esta lista el efecto de la irradiación por rayos X, o el uso de substancias radiactivas para tratar enfermedades neoplásicas.

Los tipos más comunes de venenos que pueden deprimir la actividad de la médula ósea son el plomo y los derivados del benceno. Tipos de Anemia 

Invasión De La Médula Ósea

En la leucemia y en algunos tumores infantiles que dan metástasis extensas (por ejemplo, neuroblastoma de la suprarrenal), la médula normal puede ser substituida en gran parte por la neoplasia, y la cantidad restante capaz de producir eritrocitos es insuficiente. Este tipo de anemia también se llama mielotísica.

Causas Diversas

Se conocen casos de anemia hipoplástica y aplástica de tipo congénito e idiopático. En la variedad congénita, la insuficiencia de la eritropoyesis existe desde el nacimiento. En la forma idiopática, la deficiencia aparece después, por razones desconocidas.

Anemia hipoplástica denota que la formación de hematíes es más lenta que lo normal; anemia aplástica implica que ha cesado la elaboración de glóbulos rojos. Suele haber deficiencia asociada en la producción de otros elementos sanguíneos, como plaquetas y leucocitos. A veces cabe estimular la médula ósea inactiva administrando ACTH o cortisona en combinación con andrógenos, como la testosterona. Cuando estos fármacos fracasan, deben darse transfusiones repetidas con la esperanza de lograr remisión espontánea.

Algunas enfermedades asociadas con aumento de volumen del bazo pueden ir acompañadas de anemia; ésta se ha atribuido a la destrucción excesiva de glóbulos rojos en el bazo, y al efecto depresor sobre la médula ósea de substancias desconocidas elaboradas en el bazo. Algunas veces la esplenectomía mejora la anemia; en otras ocasiones la anemia esplénica forma parte de un trastorno más extenso que no puede tratarse de esta manera. Tipos de Anemia 

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